El capitalismo que viene, de Juan Urrutia Elejalde, 'uno de los libros de economía más importantes de la década'

El capitalismo que viene / Juan Urrutia

El capitalismo es un sistema económico entre otros concebibles e históricamente observados. Como tal sistema económico específico está basado en la propiedad privada y en la libertad. La propiedad privada de los medios de producción es un signo distintivo presumiblemente esencial sin el cual no se podría resolver el principio el problema general de incentivos en un mundo presidido por la escasez, tal como ha puesto de manifiesto la discusión sobre el llamado socialismo de mercado y tal como lo experimentamos personalmente cuando no podemos apropiarnos del fruto de nuestro trabajo. En cuanto a la libertad, el capitalismo debe llevar a la práctica la libertad de empresa, la libertad de elección del consumidor y la libertad de crear mercados. Si en estas condiciones de libertad los bienes son conocidos en todos sus detalles, la tecnología no varía, y el número y la naturaleza de los bienes existentes no cambia, de forma que los mercados abiertos son siempre los mismos, la propiedad privada basta y sobra para que el capitalismo ponga en práctica la producción correcta y una asignación óptima. Si esto no es así, y ciertamente no lo es, el sistema capitalista evoluciona de forma más o menos cíclica, la propiedad privada no basta para que su funcionamiento productivo y asignativo sea el adecuado y tenemos que pensar en su regulación, pero no necesariamente por el Estado, aunque éste sea la institución en la que primero pensamos cuando se trata de regular.

El objetivo general de El capitalismo que viene, de Juan Urrutia Elejalde – localizado en biblioteca.etsit en la signatura 330.34 URR CAP- es explorar el impacto que sobre el comportamiento del homo economicus, sobre las instituciones básicas del sistema capitalista (propiedad privada, empresa, mercado y Estado) y sobre su funcionamiento general vayan a tener la globalización, la importancia creciente del conocimiento y las nuevas tecnologías de información y comunicación. Esta exploración estará basada, además de en la observación de los evidentes cambios registrados, en la exploración de enfoques teóricos novedosos derivados de las revisiones e interpretaciones alternativas del modelo estándar de asignación de recursos, representado por el modelo de equilibrio general de Arrow/Debreu.

Estos enfoques teóricos novedosos están relacionados con la economía de la información, la revolución de las expectativas, la teoría de incentivos, la teoría del óptimo subsidiario y con los planteamientos evolutivos y de dinámica social. Sin estos últimos en efecto es difícil llegar a apreciar la mayoría de las instituciones sociopolíticas que enmarcan hoy el sistema capitalista, pero no bastan. La formación de expectativas y la adaptación de las creencias de formas más o menos racionales condicionan sin lugar a dudas el comportamiento de los agentes económicos de la misma forma que lo hacen la información existente, su asimetría o su relativa difusión. Y las dificultades informacionales, así como en general los problemas de incentivos que condicionan el comportamiento, pueden llegar a representar unas limitaciones que eliminan la posibilidad real de alcanzar un optimum optimorum [óptimo de Pareto] obligando a contentarse con un óptimo de segundo orden.

De manera general se describen a continuación las cuatro partes en que se presenta el serial El capitalismo que viene, de Juan Urrutia Elejalde – localizado en biblioteca.etsit en la signatura 330.34 URR CAP-:

La parte I de El capitalismo que viene, de Juan Urrutia Elejalde – localizado en biblioteca.etsit en la signatura 330.34 URR CAP-, se dedica al homo posteconomicus. Las tecnologías de información y comunicación hacen del agente individual algo muy distinto, en la teoría y en la práctica, de lo que creíamos entender y modelábamos hasta hace poco. Lo imaginábamos, en efecto, como un ser dotado de racionalidad funcional, pero hoy sabemos que hay otras formas de ser racional que llevan a decisiones poco corrientes, y que fenómenos como la identidad o el altruismo pueden explicar algunos hechos sorprendentes. En la práctica, el agente individual ya no puede considerarse como alguien sin poder que se adapta pasivamente a las condiciones del mercado. Como consumidor relacionado con otros a través de redes más o menos activas, puede influir a través del efecto-red en la configuración de hábitos de consumo extendidos (estilos de vida) de enorme importancia para las decisiones de producción del sistema. El agente individual también puede conformarse a sí mismo como un verdadero productor (autónomo) o un pequeño banquero de inversiones, todo ello debido a la disponibilidad de la información.

La parte II de El capitalismo que viene, de Juan Urrutia Elejalde – localizado en biblioteca.etsit en la signatura 330.34 URR CAP-, se dedica a relativizar algunas ideas tradicionales a la luz de las tecnologías de información y comunicación y de la emergencia de la sociedad del conocimiento. El capitalismo no puede defenderse o explicarse hoy, como se hacía hace años, en base a unos resultados analíticos determinados, tal como pretendía hacer la economía neoclásica a partir de los teoremas de la economía del bienestar, o en base a las ideas relacionadas con la capacidad creativa del empresario o con la potencia epistémica del mercado que caracterizan a la tradición austriaca. Entender hoy el capitalismo requiere un esfuerzo más sutil. Por un lado hay que mezclar ambas tradiciones en un entorno con problemas de información y con restricciones adicionales correspondientes a incentivos mínimos o a comportamientos epistémicos. Por otro lado hay que integrar en esa manera de pensar la emergencia y la desaparición de empresas y de bienes, la extensión de estos últimos hasta nociones como, por ejemplo, estilos de vida y la organización en red de los agentes económicos. Y si las tecnologías de información y comunicación y la sociedad del conocimiento nos llevan hacia un mundo así es necesario reflexionar en dos direcciones novedosas. El sistema de libre mercado quizá puede autorregularse de forma que la propiedad privada empieza a bastar por sí sola sin necesidad de apelar al Estado para garantizarla. Por otro lado, lo que constituye una posibilidad inquietante, y aparentemente contradictoria con el carácter esencial de la propiedad privada, es que dicha propiedad privada sea sustituida en ciertas circunstancias por el acceso y de que no deba ser protegida con exceso de celo en otras circunstancias.

La parte III de El capitalismo que viene, de Juan Urrutia Elejalde – localizado en biblioteca.etsit en la signatura 330.34 URR CAP-, explica cómo el mercado, la empresa y el Estado cambiarán de fisonomía.  En esta parte hay muchas direcciones que explorar. La empresa, ante la posibilidad de no controlar a sus empleados y ante la volatilidad de su demanda y de su estructura de capital, quizá tendrá que prestar mucha más atención al capital social y a los stakeholders. Es también previsible que el mercado sea mucho más volátil, no sólo el mercado de valores, sino el de cualquier bien. Y el Estado habrá de ser repensado. Por un lado hay fuerzas que le llevarían a desaparecer detrás de un conjunto de agencias reguladoras independientes, pero por otro lado no está claro que no vaya a recuperar protagonismo ante muchos fallos de mercado de naturaleza novedosa.

En la parte IV de El capitalismo que viene, de Juan Urrutia Elejalde – localizado en biblioteca.etsit en la signatura 330.34 URR CAP- se prestara atención a los aspectos macroeconómicos del capitalismo que viene. Todas las modificaciones estudiadas en las partes anteriores y puestas en el contextos de la globalización acabarán renovando la problemática macroeconómica. Habrá que examinar la posibilidad de que el problema del desarrollo se empiece a solucionar a través del comportamiento empresarial, ya que los países subdesarrollados acabarán siendo la salida estratégica obvia. Las instituciones internacionales y nacionales se pondrán en juego y su pervivencia tendrá que examinarse a la luz de ideas evolutivas. Tal como se verá, hay hoy razones para esperar que se acabe la tensión entre reglas y discrecionalidad en el comportamiento de la política económica. Y acabaremos discutiendo la naturaleza humanística del capitalismo. Un epílogo, dedicado a estudiar especialmente cómo las llamadas rentas se disipan en este capitalismo que viene, así como otros temas colaterales, cierra El capitalismo que viene, de Juan Urrutia Elejalde – localizado en biblioteca.etsit en la signatura 330.34 URR CAP-.

El mensaje subliminal que se desprenderá del conjunto de estas cuatro partes de El capitalismo que viene, de Juan Urrutia Elejalde – localizado en biblioteca.etsit en la signatura 330.34 URR CAP- es que el capitalismo y el conservadurismo son incompatibles. Esta tensión entre uno y otro generará a su vez un movimiento oscilante que quizá hoy bascule hacia la responsabilidad social, hacia la compatibilización de la creatividad como fuente de cambio con la seguridad necesaria para su emergencia y ejercicio y, posiblemente, hacia la relativización de la no discrecionalidad del Estado.

Presentación del autor, Juan Urrutia Elejalde, a su libro El capitalismo que viene – localizado en biblioteca.etsit en la signatura 330.34 URR CAP-.

Más información en ¿Crisis? ¿Qué crisis? : una bibliografía básica sobre economía en biblioteca.etsit y en Nueva economía, globalización, knowledge economy & digital economy en biblioteca.etsit.

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